La práctica de la cirugía ofrece el potencial para una tremenda satisfacción personal y profesional. Pocas carreras brindan la oportunidad de tener un efecto tan profundo en la vida de los demás y de obtener significado del trabajo.
Los cirujanos eligen esta ardua tarea para cambiar la vida de las personas con serios problemas de salud, para experimentar la alegría de facilitar la curación y ayudar a apoyar a aquellos pacientes para quienes la medicina aún no tiene tratamientos efectivos.
A pesar de sus virtudes, una carrera en cirugía trae consigo desafíos significativos, que pueden generar angustia personal para los cirujanos y sus familiares. Al identificar las prioridades de su vida personal y profesional, los cirujanos pueden identificar valores, elegir el tipo de práctica óptima, manejar los factores estresantes exclusivos de esa trayectoria profesional, determinar el equilibrio óptimo entre el trabajo y la vida personal y nutrir su bienestar.
Ser proactivo es mejor que reaccionar ante el agotamiento después de que haya afectado la vida profesional o el bienestar individual. Estudios como la encuesta del Colegio Americano de Cirujanos pueden beneficiar a los especialistas que atraviesan una crisis personal al ayudarlos a saber que no están solos y que muchos de sus colegas afrontan problemas similares. Es importante que los cirujanos no cometan el error de pensar: «No debo ser lo suficientemente fuerte» o «nadie podría experimentar lo que estoy pasando».
La evidencia disponible sugiere que los cirujanos más dedicados a su profesión y a su paciente pueden ser más susceptibles al agotamiento. El silencio sobre la angustia profesional, como estrategia, simplemente no funciona entre los profesionales cuyas carreras, bienestar y nivel de atención al paciente pueden estar en peligro. Se necesita investigación adicional en estas áreas para dilucidar las intervenciones basadas en la evidencia para abordar la angustia de los médicos tanto a nivel individual como organizacional para beneficiar al cirujano y al paciente.
Los cirujanos deben poder reconocer cómo y cuándo su angustia personal afecta la calidad de la atención que brindan (tanto en la prestación de la atención como en el apoyo emocional de los pacientes y sus familias). No existe una fórmula única para lograr una carrera satisfactoria en cirugía.
Todos los cirujanos se enfrentan a momentos estresantes en su vida personal y profesional y deben cultivar hábitos de renovación, autoconciencia emocional, conexión con colegas, sistemas de apoyo adecuados y la capacidad de encontrar sentido en el trabajo para combatir estos desafíos.
Como cirujanos, también debemos dar ejemplo de buena salud a nuestros pacientes y a las futuras generaciones. Para brindar la mejor atención, debemos estar alertas, interesados en nuestro trabajo y listos para satisfacer las necesidades de nuestros pacientes. Mantener estos valores y hábitos saludables es el trabajo de toda una vida.