La rinoplastia no quirúrgica (rinomodelación) es un tratamiento común en el que se utilizan materiales de relleno como el ácido hialurónico para remodelar la nariz sin cirugía, permitiendo mejorar la forma sin someterse a procedimientos más invasivos, obteniendo resultados más rápidos, con menor tiempo de recuperación y prácticamente sin dolor. Esta técnica permite modelar la nariz de forma ambulatoria ya que se realiza en el consultorio, logrando excelentes resultados naturales, mejorando la fisonomía y favoreciendo el reintegro inmediato a las actividades cotidianas.
La rinoplastia no quirúrgica modela el cartílago del ala, proyecta la punta nasal, corrige deficiencias del dorso, al igual que mejora la relación nariz-labio, trabajando la proyección y el ángulo nasolabial.
Este procedimiento modifica la forma de la nariz y sus ángulos con las estructuras de alrededor a través de la acción del ácido hialurónico, el ingrediente primario en los rellenos dérmicos. Este compuesto no produce reacciones alérgicas porque ya se encuentra en el organismo. Cuando se inyecta en un tejido superficial, las partículas de ácido hialurónico se unen a las moléculas del agua para cambiar la apariencia de la piel, en este caso, la nariz.
Existe una relación importante entre el labio superior, la barbilla, la frente y la nariz, ya que los ángulos que forma la nariz con estas estructuras conforman la simetría facial general y por lo tanto, la estética facial. Cuando la nariz se remodela mediante cualquier tipo de procedimiento de rinoplastia, quirúrgica o no quirúrgica, afecta al aspecto de las estructuras de vecindad.
El aumento de la barbilla también se puede lograr con rellenos dérmicos, agregando ácido hialurónico estratégicamente para aumentar la proyección de esta y así mantener la alineación con la punta de la nariz.
Los beneficios principales de la rinoplastia no quirúrgica incluyen la inmediatez de los resultados y la rápida recuperación. Los pacientes aprecian que pueden volver a la vida como de costumbre después del tratamiento no quirúrgico y evitan los riesgos de una cirugía. Los resultados del tratamiento son temporales en comparación con una rinoplastia quirúrgica, pero pueden durar hasta un año.