Durante años, la banda gástrica ajustable es una de las opciones más utilizadas para el tratamiento de la obesidad. Se coloca alrededor de la parte alta del estómago para reducir la cantidad de comida que cabe y para que la sensación de saciedad llegue antes. No hace falta cortar ni grapar el estómago, y eso es parte de lo que la hizo popular.
Con el paso de los años, sin embargo, puede dar problemas. Uno de los más importantes es la erosión: la banda va penetrando poco a poco en la pared del estómago hasta quedar en parte dentro de él. Cuando eso ocurre suele ser necesario retirarla, y en algunos pacientes se puede hacer por endoscopia, entrando por la boca y sin volver a operar el abdomen.
En Clínica 3 de Mayo, en Madrid, colocamos y hacemos seguimiento de bandas gástricas, y también tratamos por vía endoscópica esta complicación.
¿Qué es exactamente la erosión de la banda?
Una banda bien colocada rodea la parte superior del estómago y ejerce una presión moderada. En algunas personas, esa presión mantenida durante mucho tiempo acaba dañando la pared gástrica. La banda empieza a migrar hacia el interior y llega un momento en que se ve directamente al hacer una gastroscopia. Es lo que se llama erosión, migración intragástrica o inclusión gástrica.
El grado de inclusión varía mucho de un paciente a otro. A veces solo ha entrado un pequeño segmento y otras veces una parte considerable del dispositivo está dentro del estómago. Ese detalle pesa bastante a la hora de decidir cómo retirarla.
Síntomas que pueden aparecer
Hay erosiones que no dan ninguna molestia y se descubren por casualidad, en una revisión hecha por otro motivo. Cuando sí hay síntomas, los más habituales son:
- Dolor o molestias en la parte alta del abdomen
- Náuseas o vómitos
- Reflujo
- Cambios en la tolerancia a ciertos alimentos
- Pérdida del efecto de saciedad que antes daba la banda
- Infección en la zona del reservorio
- Sangrado digestivo, en algunos casos
- Recuperación progresiva del peso
Si llevas una banda desde hace años y notas que algo ha cambiado, no des por hecho que simplemente «ya no funciona». Conviene revisar qué está pasando.
Cómo se diagnostica
La prueba clave es la gastroscopia. Permite ver el interior del estómago y comprobar si la banda ha atravesado la pared. Además de confirmar la erosión, nos da información que necesitamos para decidir el tratamiento: qué porcentaje de la banda está dentro, en qué zona se ha producido, cómo está la mucosa alrededor, si hay inflamación, úlceras o sangrado, y si existe algún otro elemento del sistema que pueda complicar la extracción.
¿Se puede retirar por endoscopia?
En determinados pacientes, sí. Se accede por la boca con un gastroscopio, sin incisiones en el abdomen. El procedimiento se hace con sedación profunda o anestesia, según el paciente y la dificultad prevista. Una vez localizada la banda, se emplea material endoscópico específico para seccionarla y liberarla de los tejidos que la sujetan, y después se extrae por la boca con los accesorios adecuados.
¿Siempre se puede?
No, y creemos que es importante decirlo claramente. No hay una técnica única que sirva para todas las bandas erosionadas. El grado de inclusión, la fibrosis que se haya formado alrededor, las suturas, las adherencias y el estado de la pared del estómago pueden hacer que la extracción endoscópica sea sencilla, complicada o directamente inviable.
Las series publicadas indican que una parte importante de los pacientes puede resolverse por endoscopia, aunque en algunos casos hay que completar el procedimiento con cirugía o hacerlo directamente por esa vía. En una serie de 29 pacientes, la extracción endoscópica fue posible en 27, y en los otros 2 hubo que recurrir a laparoscopia. En otra serie, de 25 pacientes, se consiguió extraer la banda en una sola sesión endoscópica en el 88 % de los casos. Son datos de estudios, no una garantía para cada persona: cada erosión y cada anatomía son distintas.
Nuestra experiencia
Entre 2023 y 2026 hemos colocado aproximadamente 81 bandas gástricas en Clínica 3 de Mayo. Eso nos ha permitido conocer bien la técnica, el seguimiento de estos pacientes y las complicaciones que pueden aparecer a medio y largo plazo.
Por otro lado, hemos extraído por endoscopia 4 bandas erosionadas. Conviene aclarar que esas cuatro no corresponden a bandas colocadas en nuestra clínica durante ese periodo. Eran pacientes que llevaban la banda desde hacía tiempo, la habían recibido en otros centros y vinieron a nosotros para valorar y tratar la erosión.
En todos los casos, antes de decidir nada, estudiamos el estado de la banda y el grado de inclusión para saber si la vía endoscópica es una opción segura.
Cuando la banda está muy adherida
Si la banda lleva mucho tiempo erosionando la pared, es frecuente que se forme tejido inflamatorio o fibroso a su alrededor. En esa situación, cortarla no garantiza que se pueda sacar con facilidad. Puede quedar una parte firmemente adherida a la pared del estómago, o haber estructuras que hagan poco seguro seguir por endoscopia.
Si en algún momento se concluye que la vía endoscópica no es segura, hay que pasar a laparoscopia o cirugía. Por eso este procedimiento debe hacerse en un centro donde, si surge una complicación, se pueda resolver quirúrgicamente en el momento.
Qué ventajas tiene la endoscopia
Cuando está indicada, la ventaja principal es evitar una nueva operación abdominal. Al entrar por la boca no hay incisiones, no se manipulan las adherencias del abdomen y la recuperación suele ser más rápida que tras una cirugía. Es una forma mínimamente invasiva de resolver el problema.
Eso no quiere decir que la endoscopia sea siempre mejor que la cirugía. Lo que manda es hacerlo de la forma más segura para cada paciente.
Y después, ¿qué?
Retirar la banda resuelve el problema mecánico, pero deja abierta otra cuestión: la obesidad. La banda ejercía una restricción, y sin ella algunas personas comen más y recuperan peso. Por eso la extracción no debería verse como el final del tratamiento, sino como el principio de otra etapa.
Después hay que valorar el peso actual, el estado metabólico, las enfermedades asociadas, los antecedentes quirúrgicos y cómo ha quedado el estómago. Según el caso, se puede plantear más adelante un tratamiento médico, endoscópico o quirúrgico. La decisión y el momento hay que individualizarlos, sobre todo cuando ha habido erosión.
¿Cuándo consultar si llevas una banda?
Conviene acudir si tienes dolor abdominal que no se quita, vómitos, sangrado, signos de infección en el reservorio, cambios importantes en lo que toleras al comer o una pérdida repentina del efecto de la banda. También es recomendable una revisión si la llevas desde hace muchos años y nunca te la ha revisado un especialista, porque la erosión puede avanzar sin dar síntomas llamativos al principio.
Preguntas frecuentes
¿Retirar una banda erosionada, siempre implica operar?
No. Si las características de la erosión lo permiten, se puede retirar por endoscopia, por la boca y sin cirugía abdominal. Otros pacientes sí necesitan laparoscopia o cirugía.
¿Duele la extracción endoscópica?
Se hace con sedación profunda o anestesia, así que no deberías sentir dolor durante el procedimiento. Las molestias posteriores suelen ser menores que tras una operación abdominal.
¿Cómo sale la banda por la boca?
Con la gastroscopia se localiza la parte de la banda que está dentro del estómago. Con accesorios endoscópicos específicos se secciona, se libera y se extrae por la boca.
¿Qué significa inclusión gástrica?
Que la banda ha atravesado poco a poco la pared del estómago y una parte de ella está en el interior del estómago.
¿Se puede retirar una banda parcialmente incluida?
En determinados casos, sí. El grado de inclusión es uno de los factores que se valoran para saber si la extracción endoscópica es posible y segura.
¿Y si la banda está muy adherida?
Si la fibrosis o las adherencias impiden hacerlo con seguridad, puede ser necesaria la cirugía. La seguridad del paciente va por delante de evitar una operación.
¿Las cuatro bandas retiradas por endoscopia en Clínica 3 de Mayo eran de pacientes operados aquí?
No. Eran pacientes con bandas colocadas en otros centros que vinieron a nuestra clínica para tratar la erosión. Aparte de eso, entre 2023 y 2026 hemos colocado aproximadamente 81 bandas gástricas.
¿Puedo volver a ganar peso tras retirarla?
Sí, es posible, porque desaparece el efecto restrictivo. Por eso es importante tener un plan de tratamiento de la obesidad una vez resuelta la complicación.
¿Se puede poner otra banda después?
No hay una respuesta única. Tras una erosión hay que valorar el estado del estómago y los antecedentes de cada paciente antes de plantear otra técnica bariátrica. Muchas veces hay alternativas que conviene estudiar de forma individual.
¿Qué hago si creo que mi banda se ha erosionado?
Lo más recomendable es que te valore un equipo con experiencia en cirugía bariátrica y endoscopia terapéutica. Con una gastroscopia se comprueba si hay erosión y cómo es, y con eso se decide si se puede retirar por endoscopia o hace falta otro abordaje.
En Clínica 3 de Mayo estudiamos cada caso de forma individual, teniendo en cuenta el estado de la banda, el grado de inclusión y los antecedentes del paciente, antes de elegir la técnica de extracción más adecuada
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